Obesidad

salu2Los problemas de Malnutrición por exceso, específicamente sobrepeso y obesidad afecta a más de mil millones de adultos a nivel mundial, reduce la esperanza de vida y representa una elevada carga económica para la sociedad.

Chile no ha estado ajeno a la tendencia de estilos de vida poco saludables,  con mayor Ingesta de alimentos poco saludables, ricos en grasas, azúcar y sal. También ha habido un mayor acceso a bienes de consumo como televisores, electrodomésticos y automóviles, que favorecen actividades más sedentarias y menores niveles de gasto energético. Este nuevo modelo de comportamiento social trajo como consecuencia un incremento alarmante en las cifras de obesidad en todos los grupos etáreos y niveles socioeconómicos.

La Encuesta Nacional de Salud de 2003 mostró alta prevalencia de obesidad, con un promedio nacional de 25,1%, siendo mayor en mujeres, se suman condiciones como  hipertensión arterial, hipercolesterolemia, intolerancia a la glucosa, síndrome metabólico y riesgo cardiovascular en la población, patologías que se presentan ya en la adolescencia, aumentando con la edad y en personas con menor nivel educacional.

La prevalencia de obesidad en niños bajo control en el sistema público de Chile de 0 a 6 años, ha aumentado en un 65% en los últimos doce años, alcanzando cifras de 7.6% para obesidad y de 17.8% para sobrepeso, en 1998. En niños que ingresan a Primer Año Básico, la prevalencia de obesidad se ha duplicado en igual período y, según estadísticas de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas de 2000, el 18% son obesos. En escolares y adolescentes, el aumento del sobrepeso y de la obesidad es aún mayor, con un incremento anual en la tasa de prevalencia de 1.5 puntos porcentuales, en la última década. De manera que actualmente, 1 de cada 4 a 5 niños de este grupo etario es obeso, y 1 de cada 3 está en riesgo de serlo.

La obesidad aumenta el riesgo de la mayor parte de las patologías crónicas, afecta la calidad de vida y disminuye en 5 a 10 años la esperanza de vida.  El riesgo relativo de hipertensión arterial y de diabetes es tres veces mayor en adultos obesos respecto a los no obesos, y aún más entre los 25 y 45 años.  Estas patologías determinan además aislamiento social, depresión, estrés, baja autoestima y menor rendimiento laboral, por ausentismo y aumento de licencias médicas. Por lo tanto un estilo de vida no saludable, afecta no solo al individuo y su familia, sino además tiene un alto costo para la sociedad.

En el año 2004, la Asamblea Mundial de la Salud aprobó la Estrategia Mundial sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud, con el objetivo de reducir los factores de riesgo de enfermedades no transmisibles relacionados con las dietas poco saludables y la inactividad física. En ella se insta a todas las organizaciones e instituciones internacionales, nacionales y locales a desarrollar actuaciones que permitan la creación de entornos que propicien una mejora en la dieta y reducir el sedentarismo.

Un gran desafío es conseguir un cambio de conducta de las personas y de la sociedad, que permita mejorar estilos de vida, disminuir la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles vinculadas a los estilos de vida y en particular de  la alimentación

La adherencia a los tratamientos de las patologías crónicas en general, depende de un proceso de cuidado activo y responsable en el que el paciente trabaja para mantener su salud en estrecha colaboración con el profesional. Así, la relación profesional paciente resulta uno de los pilares fundamentales de la atención en el área de la salud. El logro de una adecuada relación entre el profesional y el paciente hace posible la creación de un vínculo que les permite entenderse en el establecimiento de una estrategia terapéutica, existiendo menos tasas de abandono.  Además, los pacientes que establecen una relación de confianza con el profesional, responden mejor a las intervenciones que se pongan dentro del abordaje terapéutico. Dentro de la consulta profesional, el proceso de comunicación es clave en varios aspectos de la relación interpersonal que se genere entre los participantes, estando determinada por la formación social de cada uno de los involucrados en el diálogo.

Así, la relación interpersonal profesional-paciente es capital, siendo sus características específicas lo que determina la calidad de la consulta, que muchas veces condicionará el éxito del tratamiento, permitiendo mejores resultados a largo plazo

 

Referencias:

Ratner, Rinat, Sabal, Jimena, Hernández, Paulina, Romero, Dangella, & Atalah, Eduardo. (2008). Estilos de vida y estado nutricional de trabajadores en empresas públicas y privadas de dos regiones de Chile. Revista médica de Chile, 136(11), 1406-1414.

Ballesteros Arribas Juan Manuel, Dal-Re Saavedra Marián, Pérez-Farinós Napoleón, Villar Villalba Carmen. La estrategia para la nutrición, actividad física y prevención de la obesidad: estrategia NAOS. Rev. Esp. Salud Publica  [revista en la Internet]. 2007  Oct [citado  2016  Ene  22] ;  81(5): 443-449.

Torresani, Me, et al . Variables relacionadas con la calidad de atención de la consulta nutricional y percepción del éxito en el tratamiento para el control del peso corporal.  Ciudad Autónoma de Buenos Aires,  v. 29 n. 136,sept.  2011

Hodgson, María Isabel. Obesidad Infantil http://escuela.med.puc.cl/paginas/publicaciones/manualped/obesidad.html

 

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